Síntomas intestino irritable (SII)

Síntomas-Epidemiología

Los síntomas individuales del SII son tan frecuentes en la comunidad que pueden interpretarse razonablemente como parte de la condición humana. Difícilmente ningún adulto, hombre o mujer, puede afirmar que no ha sufrido alguna vez que otra dolores abdominales, alteraciones del hábito deposicional o haber notado hinchazón o distensión abdominal. Sin embargo, cuando los síntomas aparecen a la vez como un conjunto y son persistentes o intensos, deben ser considerados como una enfermedad. Aunque no sea mortal, el SII raramente se cura y tiende a aparecer y desaparecer a lo largo de la vida.

Perspectíva histórica

EL SII no es una enfermedad de la vida moderna. Fue ampliamente descrita en el S XIX, pero su naturaleza puede haberse modificado con los años. Por ejemplo, trabajos antiguos señalaban la importancia de la aparición de moco en las heces, síntomas raramente citados en la actualidad. El clásico trabajo titulado El colon irritable publicado en 1965 por Chaudhary y Truelove constituye la primera visión sistemática del síndrome. Ahora sabemos que además del colon están afectadas otras estructuras, de ahí el nombre moderno de intestino irritable.

Estudios internacionales

En 1978, sospechando que el SII era muy frecuente en la comunidad, se interrogó a 301 personas aparentemente sanas en el Sur de Inglaterra acerca de sus hábitos y síntomas intestinales. Un 14% admitió síntomas del SII-dolor abdominal en más de 6 ocasiones el año anterior con datos que sugerían que el dolor era de origen colónico. Resultados similares se observaron en posteriores investigaciones en EE.UU., Francia y Nueva Zelanda, estableciendo que el SII era muy frecuente en los países occidentales. En cada uno de éstos estudios, la mitad o menos de la mitad de los diagnosticados del SII habían consultado a su médico por estas molestias. Sin embargo, el SII no es únicamente una enfermedad de los países occidentales. Se ha descrito en África y Asia, y un estudio realizado en Pekin aporta resultados similares. Por lo tanto, parece que el SII afecta a toda la humanidad.

Causas y mecanismos

¿Qué funciona ml en el SII y por qué funciona mal?, las teorías plausibles deben ser compatibles con los datos epidemiológicos y clínicos del SII.

Estos son:

  • Ubicuidad: los síntomas intestinales afectan a la mayoría de las personas, ciertamente más a las mujeres, alguna vez en la vida, y la mayoría no se quejan por ello.
  • intermitencia: va y viene, a veces durante horas o días, incluso durante meses o años.
  • solapamiento: con otros síntomas funcionales, especialmente en el intestino delgado.

Nuestros conocimientos del SII son aún rudimentarios y se puede argüir que la enfermedad podría realmente denominarse «síntomas intestinales de causa desconocida». Su gran variabilidad en el tiempo hace poco probable que su origen se encuentre en una anomalía fija, como un defecto de un receptor, cuya liberación determinase una inflamación de bajo grado, como creen algunos. Pero existen demasiadas ideas sobre dónde reside el defecto.

Durante mucho tiempo se ha creído que el SII es un trastorno de la motilidad. Ciertamente muchos pacientes tienen un tránsito intestinal anormal. En algunos, el tránsito es lento (verdadero estreñimiento), en otros es rápido (verdadera diarrea) y en los casos típicos alternan estreñimiento y diarrea.

Ahora vamos a describir algunos de los trastornos o síntomas más frecuentes y su posible relación con el SII, según (Novartis)

  • Disfagia

La disfagia se describe como la sensación de dificultad en el tránsito de los alimentos desde la boca hacia el estómago. Puede incluir una dificultad para iniciar la deglución (disfagia alta) o una sensación de que el tránsito de los alimentos se ha quedado detenido tras haber sido satisfactoriamente deglutidos (disfagia baja). Este último tipo de disfagia puede asociarse a dolor torácico. Aunque a menudo los pacientes con disfagia temen tener un cáncer, la mayoría de las veces es benigna.

  • Dolor torácico no cardiaco

El dolor torácico no cardíaco presenta unas características similares respecto a su sensación y distribución al dolor de origen cardiaco. Se diferencia de este último en que no existen signos de su origen cardiaco, y en la mayoría de los casos se debe a un trastorno esofágico primario.

  • Pirosis

La pirosis o indigestión ácida se caracteriza por una sensación de quemazón torácica que irradia hacia arriba desde el esternón hasta llegar a la mandíbula. Esta causada por el reflujo de ácido gástrico contenido en el esófago. La pirosis tiende a empeorar tras la ingestión de alimentos, especialmente cuando se ha ingerido chocolate, menta, café, alcohol y comidas con un alto contenido en grasas o especias. Los síntomas también pueden aparecer al tumbarse o inclinarse hacia delante.

  • Dispepsia funcional

La dispepsia funcional (o no ulcerosa), es un término general, no específico, utilizado para describir un grupo de síntomas entre los que se encuentran la hinchazón y la distensión abdominal, los eructos y el dolor abdominal superior y que habitualmente aparecen tras las comidas.

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