Nutrición para intolerancia a la lactosa

La reducción o supresión de la leche y de alimentos que contienen lactosa, alivia los síntomas de intolerancia a la misma. En el cuadro 27-12 se incluye una dieta restringida en lactosa. La mayor parte de los adultos con esta intolerancia pueden consumir cierta cantidad de lactosa sin síntomas. Se supone que cuando no existe lactasa, aún se utilizan con eficacia las proteínas, grasas, vitaminas y minerales de la leche. La lactosa se tolera mejor como parte de una comida que cuando se ingiere por separado.

Algunos productos lácteos, como el queso añejado, suelen tolerarse bien porque su contenido de lactosa es bajo. La tolerancia al yogurt puede deberse a una galactosidasa beta microbiana en el cultivo bacteriano que facilita la digestión de lactosa en el intestino (Kolars y col., 1984; Martini y col., 1989).

Se dispone de leche y productos lácteos tratados con la enzima lactasa (Lactaid), igual que de la enzima en si, que puede añadirse a la leche o ingerirse antes de una comida que contiene leche. Es eficaz en la mayoria de las personas (Efficacy…, 1988). Sin embargo, la leche con Lactobacillus acidophilus no es baja en lactosa y no se tolera mejor que la leche regular (Newcomer y col., 1983; Savaiano y col., 1984). Es necesario valorar el contenido de la dieta de calcio, vitamina D, y riboflamina según el grado al que deben evitarse la leche y productos lácteos, en especial en mujeres y niños.

Tabla de fórmulas de algunas leches infantiles: composición en macronutrientes y aporte energético.

productoproteinas(g/100g)lipidos(g/100g)hidratos de carbono(g/100g)calorías(kcal/100g)
Damira® NovartisHidrlizado de caseina y proteinas séricas
13,1
Grasas vegetales y TCM.
20,2
Maltodextrinas y almidón.
58,4
468
Diarical® NovartisHidrolizado de caseina y proteinas séricas.
12,6
Grasa vegetal y láctea.
29
Maltodextrinas.
52,5
537
Al-110® NestléCaseina.
14,4
Grasa vegetal y láctea.
25,4
Mltodextrinas.
56,1
507,6
Nieda® Abbott LaboratoriosHidrolizado de caseina y proteinas séricas.
14,9
Grasa lactea vegetal y TCM.
22
Maltodextrinas y almidón de maiz.
56,7
485

 

Dieta Controlada en Lactosa.

Introducción.

La dieta controlada en lactosa es aquella que limita o evita el aporte de este disacárido. Su objetivo terapéutico es disminuir los síntomas de intolerancia a la lactosa en pacientes con malabsorción de ésta y, por otro lado, evitar la acumulación de galactósicos en el hígado y en otros tejidos en pacientes con galactosemia.

 

Objetivos Nutricionales:

El objetivo nutricional de una dieta controlada en lactosa es restringir la ingesta de este disacárido manteniendo un correcto estado nutricional energético-proteico y un aporte adecuado de calcio.

 

Características de la dieta.

La reducción de la ingesta de lactosa es la clave para el tratamiento de la intolerancia a la lactosa. La ingesta de una gran dosis de lactosa, del orden de 50g de lactosa (corresponde a 1 l. de leche), causa diarrea, distensión abdominal y flatulencia en la mayoría de la población con malabsorción de lactosa. Existe controversia, sin embargo, sobre el grado de tolerancia a la cantidad de lactosa contenida en 250 ml de leche (una taza de leche; alrededor de 15g de lactosa). Mientras que los estudios no controlados sugieren que cerca del 50% de los sujetos con deficiencia de lactasa presentan síntomas tras la ingesta de incluso 12g de lactosa (200 ml de leche), los estudios controlados han mostrado resultados completamente diferentes. Así, en un estudio doble ciego, realizado recientemente, se demostró que la mayoría de la gente que se identifica a sí misma como intolerante grave a la lactosa, puede tolerar una ingesta de lactosa equivalente a 250 ml de leche, con síntomas intestinales negligibles. En dos estudios recientes se concluyó que cantidades de lactosa de 0,5 y 7g no inducen síntomas en la mayoría de los individuos con malabsorción de la lactosa. Así mismo, en otro estudio controlado se sugirió que los síntomas originados por la malabsorción de lactosa no representan un impedimento para la ingesta de una dieta con leche y derivados lácteos que proporcione 1.500 mg/día de calcio, si estos productos lácteos se distribuyen entre las tres comidas del día y se administran parcialmente en forma de yogurt y queso (34g de lactosa/día).

Es difícil, a veces, poder extrapolar estos resultados tan prometedores de los estudios controlados a la práctica clínica diaria, ya que algunos pacientes que se consideran intolerantes a pequeñas cantidades de lactosa consideran la ingesta de lactosa como una maldición. Estos individuos, a pesar de los resultados de los estudios controlados, aseguran que la ingesta de pequeñas cantidades de lactosa les produce síntomas. Se ha sugerido que algunos de estos pacientes pueden tener una enfermedad sintomática subyacente, el síndrome de intestino irritable, cuyos síntomas se atribuyen erróneamente a la intolerancia a la lactosa. El hallazgo en varios estudios de que un porcentaje de pacientes que se habían diagnosticado así mismos de intolerantes a la lactosa y en realidad absorbían bien la lactosa apoya la existencia de esta intolerancia a la lactosa subjetiva. Ello obliga a la realización de pruebas diagnósticas (p. ej.: la prueba del aliento de hidrógeno) ante la sospecha clínica de intolerancia a la lactosa, como paso previo antes de indicar una Dieta estricta sin lactosa. Se ha sugerido, por otro lado, que la metodología utilizada para la realización de un estudio doble ciego podría haber producido un efecto placebo en estos individuos, impidiendo la percepción normal de los síntomas inducidos por la malabsorción de lactosa. Esta posibilidad requiere comprobarse en estudios futuros.

El tratamiento de la galactosemia consiste en eliminar todos los alimentos que contengan galactosa de la dieta, especialmente la leche. Este tratamiento suele producir una mejoría importante de todos los síntomas clínicos. Los pacientes deberían mantener este tipo de dieta indefinidamente. Los individuos heterocigóticos para estas entidades presentan concentraciones de actividad enzimática disminuidos a la mitad, pero están asintomáticos. En este sentido, es importante saber que las madres asintomáticas heterocigóticas pueden tener concentramiento séricos de galactosa elevadas si ingieren dietas con un alto contenido en leche. Los niños nacidos de estas madres pueden presentar un síndrome galactosémico al nacer. Por este motivo, se recomienda la restricción de galactosa durante el embarazo en las madres que han tenido el nacimiento previo de un niño con galactosemia.

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